sábado, 23 de diciembre de 2006
Lo "comercial"
Si nos vamos al Venerable Diccionario de la (muy madreada) Real Academia de la Lengua Española, comercial significa:
1. adj. Perteneciente o relativo al comercio o a los comerciantes.
2. adj. Dicho de una cosa: Que tiene fácil aceptación en el mercado que le es propio.
3. m. Am. anuncio (ǁ soporte visual o auditivo en que se transmite un mensaje publicitario).
En esa maraña de abreviaturas marihuanas no encontré en ningún lado una denotación diabólica o agresiva, como parecería que la palabra "comercial" es, al menos en el habla cotidiana.
Si ubicamos la palabra "comercial" en el ambiente de música/películas/otra forma de arte o entretenimiento entonces nos iríamos a la idea de la segunda denotación del diccionario: que tiene fácil aceptación en el mercado que le es propio.
Imaginemos el hilo de la conversación en la que la palabra comercial sirva para definir algo de esos rubros sería que X grupo/autor/mono entrenado modificó su estilo para poder entrar en las líneas que le van a dejar más billete.
Pensémoslo desde el punto de vista del que hizo lo "comercial": la gente que vive de la música o los libros o cosas así suele vivir de su trabajo y por lo tanto, es natural que busque la manera más eficaz de vender su producto. Es decir: si modifican el estilo es para poder vender más.
Pedirles que no hicieran eso sería parecido a pedirle a un ingeniero que trabajara con un ábaco en lugar de con una computadora que aparte de tu trabajo, te haga el moño de la corbata. Suena como un ejemplo disparado pero véanlo así, y tiene sentido.
Eso creo que quedó bien claro, sin embargo, eso no es mi punto.
La etiqueta "comercial" también es usada por los detractores de esos productos. Por ejemplo, un primo era super fan de Harry Potter cuando salió el primer libro. Salió el segundo, lo compró y le gusto, sin embargo, como el segundo Rowling lo hizo más rápido para leer, más pasable para el mortal promedio y se vendió como estúpido, entonces ya no le gustó.
Este ejemplo lo podemos trasladar a músicos o lo que se les ocurra. Es casi seguro que han visto al menos un ejemplo de eso.
Aquí es en donde empiezas a ver el meollo del asunto: comercial no es una palabra para definir algo que va bien en las líneas de consumo, sino una etiqueta impuesta por algo externo.
Si prendemos la televisión (el medio de adoctrinamiento favorito por el Sistema, aunque me aleguen que no) van a ver programas, anuncios y mensajes en donde se promueva la libertad y el pensamiento individual, sin embargo, cuando chocamos esas palabras con la realidad nos enfrentamos con algo bien diferente: cualquier intento de pensamiento fuera de los límites consensuados es visto como un maniaco, loco, [insertar peyorativo]... Pero, ¿qué no me habían dicho que tenía que ser libre, si no no era in?
Lo "comercial" es otra de las muchas etiquetas que se han impuesto entre medios masivos y gente sumamente ociosa consumida por el Sistema: es una forma de hacer una contra a lo que hace contra, al menos en teoría, porque siempre verás al "ay, pues qué tiene que el grupo se haya hecho comercial".
Dejemos algo claro: una obra que salga a la venta por definición, es comercial. Busca el rédito y ganancia por medio de la compraventa del producto. Fin. No hay más. La etiqueta "comercial" es una forma de intentar aliviar la entrada de algo al mainstream y tal vez, de hecho, para hacerla todavía más redituable. Un artista que se dé a respetar nunca dirá que su obra es comercial, pero cuando se dice en los medios o en las pláticas de café que lo es, sabrá que está llegando cada vez a más gente, se hablará más de él y, por lo tanto, se comprará más.
domingo, 17 de diciembre de 2006
¿Navidad? Pero si apenas es nov... olvídalo
Para variar, me alejaré de la situación política en nuestro país (que es NECESARIO alejarse de ella después del circo del 20 de noviembre y el 1 de diciembre) para ir a algo mucho más terrenal; más del pueblo... Las festividades.
Es realmente agradable el rollo este de Navidad, año nuevo, jálogüin, San Valentín y todas esas cosas, pero cuando se junta el espíritu jolgorioso (nota del editor: ¿jologoqué? deja de inventar palabras para sentirte intelectual) del mexicano con la estereotípica y a veces clásica flojera, se vuelve todo un poco extraño.
La película de Tim Burton A Nightmare Before Christmas (El extraño mundo de Jack [si alguien me dice que es una buena traducción de título, me voy a poner bien violento] en español) nos muestra una mezcla bastante extraña en el que el mundo del Halloween se intersecta con la navidad, creando aventuras mágicas y maravillosas. Creo que Burton se inspiró en México para eso...
Corre mediados de octubre y empieza el despilfarro festivo. Ves en tu Comercial Mexicana más cercana (eso si no se la ha devorado el gigante multinacional que asusta niños, Walmart) adornos de fantasmas, monstruos o alguna criatura por el estilo y caminas dos pasillos más y en la panadería ves pan de muertos ad nauseam.
Esto no es TAN malo. Aunque en propósito Halloween y Día de muertos sean fiestas opuestas, al menos tienen un tópico en común.
Lo grave es cuando caminas otro pasillo y ves a Santa Claus, Rodolfo y una plétora de renos, colores brillantes, lucecitas (así como si caminaras por un capítulo de Pokémon como el que hizo que niños japoneses convulsionaran) y esferitas acompañadas por un sonoro HO HO HO... La navidad es la única festividad capaz de asustar a Halloween y Día de muertos juntos...
Llámenme Grinch, Scrooge, o lo que se les ocurra, pero Navidad tiende a la ridiculez.
Sí, es cierto, necesitamos una festividad para intentar ser buenos, para unir a la familia y yadda yadda, pero... ¿para qué fingir?
Las reuniones familiares tienden a ser simplemente una colección de gente sentada allí porque no le quedaba de otra mas que quedar bien con su familia, las cenas entre colaboradores o gente de la misma escuela/institución/manicomio son simplemente una oportunidad para emborracharse.
Si van a hacer esas frivolidades (que ah cómo son divertidas) al menos háganlo abiertamente y no se lo achaquen a la Navidad.
En todo caso, termina diciembre, pasa el 6 de enero y la temporada navideña oficialmente termina, o al menos así parecería.
En algunas casas ves los adornos de navidad hasta febrero o marzo (que ay porque todavía los niños los quieren ver, que ay porque hasta el día de la candelaria) pero la Navidad sólo muere cuando o se va la flojera o cuando alguna otra fiesta se acerca (a veces he visto adornos de navidad que son quitados hasta septiembre que vienen las fiestas patrias)...
En resumen, las fiestas en México son un espectáculo digno de Kafka o gente bien creativa en lo absurdo.
Ah, por cierto, felices fiestas, o algo (adelantadas por una semana, al fin todo acá se pone antes)
"Dos bolillos y un mercado 2" o "Ah chingá, qué pasó aquí"
2 meses y 4 días…
La sexta parte de un año pasó en medio de disputas, plantones y gritos de políticos que contenían palabras que mucho más de la mitad de la población no habían oído jamás (¿“espurio”? Inculto seré, pero no había oído esa palabra fuera de en un diccionario) y nosotros nos quedamos así como el chinito n’omás milando…
En la última entrada en According to Pac intenté hacer un análisis de lo que fueron las campañas. Prometí una segunda parte (que no creo que alguien [si es que alguien se toma el tiempo de leer lo que escribo] me haya creído) y aunque no es exactamente esto, supongo que una secuela a “un bolillo y dos mercados” no es una idea.
Regresemos al punto en donde me quedé en un bolillo… Eso fue escrito el 2 de julio de este año con propósito de aterrizar lo que pensaba en relación al desmadre de ese día y lo que había pasado antes. Si quisiera hacer una distinción tajante entre la postura antes de la elección y la de después, rayaría entre lo idílico y lo tonto; hemos visto las mismas caras, los mismos tonos y hasta el mismo fulano que hace la voz en los anuncios de la CCE.
Tenemos de un lado al que se intenta tiranizar, hacer ver malo pero que el pueblo lo quiere y del otro tenemos al que se nos quiere hacer ver como un hombre legal, transparente y que habla bonito.
Ninguna de las dos posturas podría estar más apartada de la realidad…
Usemos el mismo esquema que la anterior entrada….
López Obrador
Si hay alguien que esté echando toda la carne al asador en estas semanas es Nuestro Señor López. Está bastante claro que está (en elegantes palabras de otra gente que escribe de política pero que puede presumir un título) “dilapidando su capital político”.
Aunque esto suena en realidad bonito cuando estamos tomando el café con los amigos, el significado real de esta frase es un poco complicado de aterrizar a lo que hace AMLO en estos momentos y aparte de todo está lleno de una carga ideológica.
López definitivamente está haciendo todo lo posible para descalificar en el terreno de lo social una elección que no se pudo romper desde el punto de vista legal y tan es funcional que incluso ha logrado meter la duda en algunos que son(mos) intermedios en el ambiente político.
Justificar mi duda es sencillo: aparte de todo el barullo de que si uno es espurio y si el otro es un peligro para México, puedo decir que conozco de primera mano testimonios de personas que fueron o acarreados u obligados a votar por cualquiera de los tres candidatos presidenciales.
Unos atribuyen al PAN programas como Oportunidades (Salinas argumentaría que rebautizaron al Solidaridad), otros que en su pueblo les quitaron las credenciales para votar y les condicionaron el voto al PRI y a otros les amenazaron con quitar una quincena si no votaban por y apoyaban en cualquier circunstancia a López.
No son inventos, son testimonios de gente que conozco.
Estos hechos nos llevan a algo que se da, se ha dado y dará por siempre en la historia de la democracia: no hay limpieza total.
Es idílico pensar que algún día habrá una elección en la que no se usen tácticas sucias.
Es idílico pensar que los contendientes a una posición de poder no harían lo posible para llegar a ella.
Es estúpido pensar que en algún momento la sociedad puede estar madura de manera de que todos aceptemos un compromiso político-social sin dar relevancia a qué fuerza política ejerza (o intente ejercer el poder).
El mero hecho de que el voto sea incentivado o por bienes o servicios, o por una campaña de miedo o por una vulgar torta implica que la democracia se vuelve un negocio en el que el que más invierte en mover la conciencia de la población es el que tiene mayor rédito al final con una jugosa recompensa.
…Regresemos un poco al tema que ya me salí de contexto…
López Obrador y su equipo lograron encontrar el justo medio para jugar con las dos cosas que más pueden acarrear a la masa: promesas y amenazas… Promesas de que la felicidad (que alguien me explique exactamente qué es eso, que no lo sé) iba a llegar con él y que se iban a acabar los privilegios (ah caray, cómo podría haber hecho eso sin meterse en terrenos ilegales para la cultura occidental).
Vámonos al otro lado de la moneda: Calderón y esbirros…
No podemos decir que Fecal no es popular… Tan popular es que la gente votó por él; el hecho de que los seguidores de López sean más vocales no significa que no existan los de Fecal. En un caso grave, es probable que pudiera acumular en una plaza la misma cantidad de gente (si no es que más por los que no están de acuerdo con él, pero tampoco con el barullo que hay) en una plaza…
Calderón representa al mexicano que deberíamos ser, según lo que se nos ha dicho aún si no estamos de acuerdo con ello: una persona relativamente impecable con estudios superiores destacables, de buenas costumbres y blah blah…. Todo eso suena bien dentro del contexto que sonaba bien lo que nos decían nuestras madres de que ser ordenados era bueno… En términos prácticos eso nos hace ver o poco eficientes o lelos (como ya he categorizado a Fecal).
López Obrador, por otro lado, es lo que todos aspiramos a ser en términos reales: una persona carismática a la que la siguen muchas personas sin en realidad saber qué hacen y que aparte tiene la enorme facultad de poder agarrar las leyes, hacerlas rollito y metérselas por donde les platico; aunque sus transgresiones a la ley han sido exageradas de forma ridícula por los medios y quienes los patrocinan (en particular en el desafuero… no me vengan con tanto desmadre para un cachito de tierra para conectar un hospital con una calle), también es un hecho que las ignora a las instituciones (“al diablo con ellas”, diría) y manda al soberano [insertar sustantivo a donde se mandan las cosas, empezado por c ya que los puritanos de Microsoft no quieren groserías en los Blogs] todo lo que podríamos llamar netamente Estado mexicano.
¿Mi postura? Habría que....
1- Encontrar acuerdos para regresar al cause legal en lo que reformamos las instituciones
o
2- Darle a Teotl-Huitzlilopochtli-Mexi un sacrificio de 3 personas (Fecal, López, Madrazo) para que esté feliz y que mejor aun, Patricia Mercado sea la presidente de México.
"Dos bolillos y un mercado" y otras crónicas electorales mexicanas
2 de julio...
Por fin llegó la fecha mítica que todo mundo mencionaba, pero que en el fondo, pocos creían que en realidad llegaría...
Justo cuando las menciones a sus respectivas (e incómodas) madres de Calderón y López ya eran como parte del mobiliario; cuando la energía de Roberto "una de 3 huevas" Campa junto con una Patricia Mercado que apela de forma franática (y fútil) a los intelectualoides para evitar que a su partido le pase lo que al anterior (nota cultural: Patricia Mercado fue presidente nacional del ahora extinto México Posible); que los anuncios que auguran un gobierno totalitario, tiránico y triste (entre otros adjetivos con t) de Roberto Madrazo ya son así como las caricaturas del canal 5 (que por cierto ahora que he estado enfermo y he visto la tele, QUÉ mal están esas pobres caricaturas), se acaba.
Bueno, no, la verdad es que no es así...
La honesta verdad es que estamos hasta la madre de publicidad hasta en la sopa; si para seres relativamente políticos como el que escribe ya es molesta la cantidad de anuncios relativos a la política, no quiero ni imaginarme el suplicio que viven los seres apolíticos in extremis cuando prenden la tele en busca de un sano rato de suicidio neuronal.
Estamos hasta el gorro de los gazillones (¡qué precisión!) de pesos gastados en campañas a nivel de campo que son capaces de transformar monstruos que espantarían al mítico Cancerbero tipo Yeidckol Polensky (o como quiera que se llame esta semana) en algo que puedes distribuir (y que ciertas personas lo usen para "privilegio personal") en cada poste, cada árbol y cada vagabundo del Distrito XXI...
Estamos hasta la coronilla de campañas que intentan apelar a clichés tipo "Te va a ir muy bien" (¿Qué pedo con esa campaña? ahorita me voy campaña por campaña, no se alboroten mis 2 lectores y medio) o de plano una manera tan patética, tan tierna que llega al límite del ad misericordiam de "1 de 3 por [educación, empleo, perros limpios]"...
Para desahogar un poco del hartazgo, tenemos como ocasión especial hoy 2 de julio en According to Paco una ni tan cobertura, sino más reseña de las campañas en México. Si por mero azar usted es de otro país, siga leyendo; verá una crónica de un circo que dejaría a cualquiera como monos con pandero....
Quiere, protege y defiende... ¿A quién?
Empecemos por el principio (nota del escritor: chingá, hoy si vienes filosófico) y no hay mejor comienzo que quien es el puntero teórico.
Por más que vengan los pejistas a reclamarme, este hombre lleva casi 6 años en campaña y cada año ha sido más fatídico que el anterior...
Empezamos por muletillas para identificarlo, después obras de proporciones titánicas (tanto en tamaño como en inutilidad) para que al final resulte que al que teníamos que dar por muerto (que sólo un muerto se habría tragado esa mentira) n'amás andaba de parranda y que por fin sí quería ser presidente (es que bueh, así de querer, querer, hasta yo).
Ahora, en cuanto a su campaña, se mantuvo calladito y ahorrador, digo, quién fregados necesita una campaña formal cuando Fox le hizo un escandalo digno de una matanza en algún momento en los años 60's (que por cierto, esa fiscalía está más manchada que los calzones de cualquiera de los 3 candidatos ahorita).
Comentario social aparte, AMLO sólo se tuvo que poner flojito y cooperando para que el PRIAN le pusiera todo peladito y en la boca (múltiples connotaciones están ad hoc en este momento) para volverse el puntero inmediato.
Ya más para acá empezó con spots un poco más sagaces (nota del escritor: ya cierra ese pinche tesauro que hasta tú solo te confundes) prometiendo un aumento inmediato del sueldo.
La primera vez que vi ese anuncio dije "Hah"...La segunda me ataqué de risa. La tercera lo pensé y me dio algo de miedo.
Es hasta curioso que de TOOOODO lo que he visto de la campaña, los pocos pejistas inteligentes (sí, existen, aunque tienes que buscarlos debajo de las piedras) NUNCA han tocado este tema.
Al parecer López abusa del hecho de que nadie sabe que los sueldos no puedes subirlos así de golpe (recordemos que los salarios mínimos son especificados cada año por una comisión tripartita de empresarios y sindicatos con el gobierno de regulador) y promete un aumento que aunque es posible, no es probable.
O bueno, aumentan el sueldo a unos, pero salen corridos otros para acortar los gastos, véanle como puedan.
Vámonos a lo jugoso; al cuñado incómodo...
Estamos en una campaña de desinformación que parece que somos unos niños vestidos con un lindo traje de marinerito azul con la clásica paleta roja desproporcionada (me chocaban esas paletas... me chocaban) y nada más estamos viendo la bolita pasar. Es un hecho que la SENER tuvo contratos con Hildebrando, pero no los tuvo por la cantidad que dijo López en el debate.
Digo que es un hecho, porque es mucho menor delito nada más falsear los hechos que decir una mentirota a nivel nacional. Si hubiera sido el segundo caso, el PRD tendría una multa que hubieran que tenido que desenterrar a Lázaro Cárdenas SR, convertirlo en petróleo, expropiarlo, y aún así deberían mucho dinero... Al caso; fue un golpe muy bajo, pero bastante ingenioso de López a Calderón. Seh, se comprobó que falseó declaraciones, que no era verdad y que sus cajas eran bien grandes porque no encontraron otras (encima de que cuando subieron a la página los documentos esos, un hacker les tiró la página y falseó el dominio por un rato, pero bueh) pero palo bien dado, ni Dios lo quita (nota del escritor: otro refran y te, bueh, me pego cuando escriba).
En resumen: no creo en los mesías. El último que lo intentó, lo crucificaron, le encajaron lanzas y se jugaron sus calzones con dados, así que no me vengan con cuentos chinos que me van a dar pensión de estudiante, de ciudadano de la mediana edad y por ente filosófica y al menos ese caminaba sobre el agua (lo que no sabían es que había unos weyes haciéndole puente, pero bueh).
El presidente del empleo... ¿Para quién?
Jelipe (de Jesús) Calderón Hinojosa, con toda su inexperiencia y unos lentes que se le ven bastante ñoños, sigue siendo la esperanza de los menos pobres y de los más que me leen (si es que ese criterio existe)
Influencias yunquistas, ultraderechismo, pan con mermelada... De todo hemos visto volar que ha manchado las manos limpias de Calderón pero eso sí, sus súbditos, DIGO, seguidores, siguen con mano firme que él es el bueno y que él nos va a ayudar y que él [blah blah blah].
Calderón tiene algo que hay que reconocerle, salió desde muy atrás, de que nadie lo conocía a quitarse de encima a Creel (está muy güerito para gobernarnos) hasta crearle al Amado Líder problemas para ganar la Grande como se lo había propuesto.
...Fuera de eso no tiene mucho mérito más. De hecho, no tiene más méritos.
De él hemos visto una campaña bastante simplona en la que básicamente se nos ha dicho "no se preocupen, va a ser más de lo mismo. Si te gustó, vota por la continuidad. Si no te gustó, vota para sacar a Marta Sahagún de los Pinos y que chance estés igual de jodido y no chance te jodas más". Ha sido una campaña lela en cuanto a él solo, y la campaña conjunta con sus esbirros candidatos a legisladores, es triste lo que hacen. "Un peligro para México", bueh, se las paso, pero "López Obrador es un mentiroso y falsea los hechos" suena como cuando un niño de como 5 años corre y acusa a su amigo de que le pegó con la pelota mientras jugaban fútbol (nota del escritor: ¿por qué fútbol si se dice futbol?).
Claro que la respuesta de sacar a Elena Poniatowska diciendo que no calumnien es todavía más ridícula, pero fue un momento en el que las campañas habrán tenido sus asesores millonarios, pero que cualquier Andrés López, EHEM, Juán Pérez habría sacado mejores ideas...
¿Tiene oportunidad de ganar? Sí, la tiene, pero la tiene muy dura
¿Votaste por él? Me temo que sí. Cuando el Amado Líder la tenía segura, iba a votar por Mercado. Ahora que hay cierta oportunidad de evitar a la pesadilla semiótica, entonces allí va un voto...
